Almudena García

Almudena García

Soy Almudena, vivo en Madrid, en el barrio de Salamanca. Soy ingeniera agrónoma y socióloga. Tengo 50 años, he vivido fuera de España durante 20 años. Esto me ha ayudado a conocer otras cosas, a desterrar ciertos mitos... trabajo a medio tiempo en una ONG y el otro medio como consultora independiente en políticas agroalimentarias.

Dinos, ¿cómo fue el primer contacto con LA OSA? Cómo la conociste (si a través de un amigo, un vecino, una charla en 2D, en una feria...), pero sobre todo, ¿qué sentiste al conocer un proyecto como este? ¿Llevabas tiempo buscando algo parecido? ¿No sabías que algo así existía y lo descubriste en ese momento?
Conocí el documental Food Coop, del supermercado cooperativo que se creó en los años 70 en Brooklyn, a través de una publicación de Madrid Agroecológico. Después fui a su presentación en el Conde Duque en
noviembre. No conocía nada sobre los supermercados de este tipo. Lo que más me gustó es que hacía realidad algo que muchas veces soñaba. A veces soñamos cosas pero no creemos que puedan llegar a convertirse en realidad, esto da tristeza porque de qué sirve vivir si no se cumplen tus sueños o puedes hacer algo para contribuir a ello. Estás en un grupo de consumo en pequeño. Pero lo pequeño, aunque da respuesta a una necesidad personal, tiene poco impacto. Las grandes corporaciones actúan con más financiación y a más velocidad que nosotros, realizan muchísima publicidad para convencer de que se compren sus productos baratos, aunque en el fondo el precio social y ambiental que se paga es muy alto. En la era de la información, se cuenta con poca conciencia sobre el impacto que tiene el actual sistema agroalimentario, como son los bajos precios que se pagan a las personas que producen el alimento, el alto impacto climático por el recorrido que hacen los alimentos, entre otros. Al ver el documental me dio una inmensa alegría porque me mostró que si se había hecho en otros lugares hace 40 años y había sido un éxito, también podría hacerse aquí si se juntaba suficiente gente que creyera que este sueño podía ser posible. Algo que me parece que es justo, equitativo y que contribuiría a mejorar nuestro entorno. Al pagar precios justos a las personas o cooperativas que producen, se fortalece el tejido social de las zonas productoras y su economía. Además se trata de promover alimentos ecológicos, es decir, sin pesticidas ni herbicidas por lo que se invierte en mejorar el medio ambiente y a la par invertir en nuestra salud.

Cómo le explicarías a alguien que no conoce LA OSA cómo es su comunidad, las personas que la componen. ¿Qué valores sientes comunes a todos sus miembros? ¿Y qué valor es el más relevante para ti, o el que más valoras?
Conversando cada día con más personas que componen esta comunidad he ido viendo que son personas que comparten un valor común que es la responsabilidad que sienten en contribuir a un medio ambiente más limpio, menos contaminado; también el valor de la justicia social y económica, como decía antes que las comunidades rurales puedan seguir existiendo contando con una economía que les permita vivir con dignidad, ya que son los que en la actualidad respetan y contribuyen a proteger el medio ambiente. Creo que son gente luchadora, soñadora, y también que cuentan con conocimiento sobre los beneficios que tiene una alimentación agroecológica en la salud.
Han tenido ese sueño del que hablaba antes, creen en un mundo mejor y sienten la necesidad de contribuir en ello. Se escucha muchas veces que queremos un mundo mejor, pero también se escucha que este mundo no hay forma de arreglarlo, que es imposible. Estas personas se han lanzado a la tarea de hacerlo posible. Son gente que como todo el mundo tiene sus preocupaciones familiares y personales, trabajo, etc, pero que dedican tiempo a compartir, a conversar y a responsabilizarse del mundo en el que viven. Son “ricos” por ello, porque el tiempo que tienen lo comparten con ilusión.
La gente que he conocido en La Osa trabaja muchísimo en el proyecto, la mayoría sin retribución económica pero su retribución es social, siempre hay una sonrisa y un gesto amable en cada acción.
Para mi un valor importante es la responsabilidad en torno a lo que hacemos en el día a día, por ejemplo que lo que compramos para vivir no contamine el medio ambiente, desde nuestro entorno más cercano al más lejano que afecta a otras personas.
Para mi es importante poder trabajar en aquello que crees y luego respetar a la Naturaleza, a la Madre Tierra que al fin y al cabo es de la que vivimos. Aunque a veces creamos que nosotros las personas somos las que producimos riquezas esto no es muy real, salvo porque nos lo han hecho creer. Los alimentos son producidos por el agua, el aire, la tierra y el sol, si acaso el ser humano es responsable de manejar estos elementos pero no los producimos. Aunque suene algo exagerado diría que actualmente el ser humano es especialista en generar no tanto riqueza como contaminación. Entonces tal vez el valor que veo en estas personas, de las cuales me siento parte en esta Comunidad, es reconocer que no somos nada (es decir no producimos ni agua, ni tierra, ...) sino que lo produce la Tierra y que si no la cuidamos destruiremos un mundo que es muy bonito.
La osa el animal, simboliza la afectividad, el cuidado de la Naturaleza, una espiritualidad, el contacto de la Tierra con el Medio Natural, léase el contacto con la luz, la energía, la lluvia, el agua... y siento que todo eso es trasmitido por sus miembros. Porque yo he sentido siempre mucha calidez cuando he llegado a los espacios. No conoces a nadie, comienzas a hablar con alguien y parece que le conoces de toda la vida: hay cercanía y calidez en el trato.

Sobre el supermercado actual, 2D (que pronto será LA OSA), ¿Qué sientes que ocurre aquí que nunca ocurriría en otro tipo de supermercado? (Por ejemplo, compartir recetas con un socio mientras espero a que me den mi cesta de la compra, o como hacen en Park Slope Food Coop, mientras espero la cola de la caja me reparten la newsletter en papel para que aproveche el tiempo).
Siento que lo que ocurre aquí que no ocurriría en otro supermercado es que nos sentimos y somos parte de este proyecto, ya que las personas que estamos en LA OSA dedicamos una parte de nuestro tiempo a él y nuestra ganancia es que se va haciendo realidad poco a poco y contaremos con un lugar de consumo justo y sano. Este supermercado además pagará precios justos a las personas productoras de alimentos agroecológicos (alimentos frescos, de cercanía y ecológicos). Una parte de mi familia fue agricultora. Siempre pienso que, igual que a mi me gusta contar con un salario para vivir dignamente, las familias productoras de alimentos deberían cobrar un precio justo. Este supermercado da respuesta a esto.
Además, cuanto más se compre habrá más oferta. Este supermercado contribuirá a cubrir la demanda cada vez mayor de alimentos agroecológicos y a una economía que combina lo social, lo económico y lo ambiental. En cuanto al precio de los alimentos al consumidor, al haber mayor demanda se creará mayor oferta, creándose el círculo virtuoso de demanda-oferta.

¿Cómo sueles participar en LA OSA / 2D? ¿En qué tareas te involucras? ¿Cuáles te gustan más y por qué? Cuéntanos, cómo es la experiencia de participar en un supermercado.
En la actualidad solo contribuyo con tres horas al trimestre de trabajo voluntario, me beneficio con un descuento de un 5% en las compras. Mi participación también consiste en dar a conocer el proyecto a las personas con las que me relaciono en mi vida diaria.

No es nada común tener que desplazarse de barrio para hacer la compra. ¿Cómo vas a desplazarte desde tu casa hasta el nuevo supermercado en Tetuán? ¿Qué medio de transporte vas a escoger? ¿Cada cuánto vas a comprar? ¿Por qué a ti te compensa este ‘esfuerzo’ que otros ni siquiera se plantean?
Mi medio de transporte en Madrid, es frecuentemente la bicicleta, sin embargo hay una buena cuesta para llegar al supermercado y por el momento pocas infraestructuras para ir en bicicleta por Madrid, tal vez cuando se haga realidad el carril bici Castellana tan demandado vaya en bicicleta. Por el momento creo que utilizaré el Metro.
Cuando vi el documental, me gustó mucho una señora, que debía ser artista pues tenía su casa llena de cuadros, contaba la gira que hacía para llegar al supermercado: cogía un metro y luego un autobús, luego caminaba... Mi conclusión cuando conocí la experiencia de esta señora fue que si quieres algo hay que poner voluntad y energía para conseguirlo y echarse a andar. Cuando alguien dice que no tiene tiempo yo siempre digo “mi día tiene 24 horas, no sé cuántas horas tendrá el tuyo. Todo depende de las prioridades que se tengan. Depende de las ganas y la voluntad.
A mí me compensa pues es un proyecto que puede tener mucho impacto por la justicia de los precios, por la salud en la alimentación y por el saber que tu alimentación no repercute en que se contamina el medio ambiente sino que contribuye a un mundo más sano.

¿Cómo definirías la palabra cooperación? ¿Qué implica ser parte de un proyecto cooperativo? ¿Con qué términos, acciones, valores lo asocias?
Cooperación: colaborar entre las partes, poniendo cada uno lo que puede lo que es, desde la buena fe, desde el compromiso con responsabilidad.
Ser parte de un proyecto cooperativo implica darlo a conocer, contar con gente con voluntad, conocimiento y conciencia, hacer un plan que sea realista, conocerse las partes y también cumplir el plan. Implica mucho esfuerzo y estar en los buenos momentos y en los difíciles. También trae consigo mucha satisfacción al ver que lo que se sueña y en lo que se cree se hace realidad.

Si tuvieras que definir la experiencia LA OSA en un titular, ¿cuál sería?
La Osa: el primer supermercado Agroecológico cooperativista de España abre sus puertas en Madrid.

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